Mucho se ha hablado, discrepado y discutido sobre las letras de las canciones del llamado reggaeton.
Era una moda, un nuevo género musical, otra expresión artística... Como tal, no se debía censurar; sería como coartar una libertad de expresión.
Particularmente, no me gusta, salvo moverte de forma acompasada en alguna fiesta. Sus letras me parecen carentes de toda expresión emotiva, de andar por casa y no más allá de hacer rimar una palabra con otra al final de varias estrofas insustanciales.
Pero, los últimos días, comprobé algo más; algo que me parece peligroso y que me hizo entender muchas cosas que actualmente están en auge.
Voy a evitar dar nombres para herir la posible susceptibilidad de sus fans.
Hace poco vi de casualidad un trozo de entrevista a una cantante que lidera las listas de reproducción en esta temática. Me pareció una buena chica, diría que hasta "normal" y sencilla dado el nivel económico en el que se maneja, algo que tampoco entiendo.
Pero percibí un trasfondo raro...
Hacía pocos días que también había escuchado unas declaraciones de Carlos Vives sobre su amiga Shakira y el tema de separación y cese de relación sentimental.
Más o menos, podéis buscarlo, vino a decir que la entendía; entre risas, dijo que Piqué había tenido la mala pata de que su ex era cantante, compositora y muy creativa, con un gran talento. Pero lo que me llamó la atención fue que dijo que, aquí en España, no es tan grave que un matrimonio se rompa, pero para una colombiana, para las mujeres colombianas, era algo terrible. Por cultura dan mucha importancia a la familia; sus hijos y marido lo son.
Ya sabemos que esa pareja no estaba casada, pero el efecto es el mismo.
Instintivamente, uní estas declaraciones a otras que dijo o se leían entre líneas de la otra cantante entrevistada.
Culturalmente, eran parecidas, a ambas las habían dejado, a las dos les fueron infieles, según ellas y la prensa. Y también ambas se desahogaron en diferentes canciones que escribieron. Canciones que no solo iban de tristeza por desamor, sino también con dardos directos a personas concretas y fácilmente identificables.
Esto último podemos compartirlo o no; creo que, como artista que expresa sentimientos y sensaciones, es normal dejar fluir lo que sientes, "disparar" contra todo lo que se mueve, es otra cosa y culpar a la tercera en discordia es un clásico.
Ahondando en la historia personal de esta cantante de masas, me quedé "muerta"...
El ex, cantante también de ese tipo de género, era un tipo de dudosa reputación, lo conoció cuando él estaba cumpliendo condena por posesión ilícita de armas de fuego...
La chica con la que se fue también cantaba; mujer muy joven y a la que dejó estando en avanzado estado de gestación. Del tipo pasas a la historia de la chica embarazada y es para alucinar; se unió a otro tipo, cantante de hip-hop, héroe de masas por los EE.UU., con estética de sicario, que suele ir con pasamontañas y actitudes de lo mismo. Junto a él, protagonizan altercados constantes, con denuncias entre sí. También exhiben en sus redes los regalos de lujo que este líder le hace, así como gran cantidad de dólares en fajos de billetes.
Ella, cirugías estéticas con resultado extremo, extensiones o pelucas varias y toxicidad peligrosa.
Todo ello comentado en programas de TV, de radio o plataformas de streaming... Es aquí donde te quedas más alucinado de los comentarios, de la cultura que tienen hombres y mujeres, no solo en esos programas, sino en los países donde se emiten, sobre las relaciones o el modo de vida tóxico.
¡Impensable en España!
Pero, ¿aquí qué ocurre? Ocurre que, como en otros países, para gran parte de nuestros jóvenes, estas chicas y estos chicos, artistas de éxito, son seguidos como diosas y dioses del Olimpo. Se saben sus canciones al dedillo, se visten parecido, quieren ser como ellos... E imitan sus actitudes...
"Este culo tiene sueño", frase de la canción de uno refiriéndose a su chica, mientras ella lo mueve promocionando la canción.
Les gusta ponerlos celosos, síntoma de amor incondicional; ellos "marcan" su territorio ante otros machos...
Para flipar...
Si aquí queda mucho por hacer, en algunos lugares no han empezado y siguen perpetuando el derecho del macho Alfa sobre "su mujer", mientras ellas lo asumen con absoluta normalidad.
Y entiendo perfectamente que nuestros jóvenes estén volviendo a otros tiempos, tiempos que ni yo los he vivido de esa manera, y donde su única inquietud es tener pasta con el mínimo esfuerzo realizado y a costa de cualquier cosa.
Porque estos "artistas", con una trayectoria de pocos años, se compran Lamborghini y Rolex, ellas llevan de Louis Vuitton hasta las bragas y viajan en avión privado a sus masificados conciertos.
¿Qué cojones está pasando?

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