miércoles, 3 de enero de 2024

"DICIEMBRE" Cap.1 ©®




 -Matices-

Estudié psicología en contra del criterio de mis padres, "charlatanes" era el calificativo utilizado como denominación de origen... eran otros tiempos, la salud mental era una desgracia que el Señor nos había mandado o un recurso de vagos; la verdad es que en la juventud de mis padres no tenían tiempo de ocuparse de sí mismos.
Años después estaban orgullosos de mi elección y también reconocían la importancia de esa especialidad.
Sí, terminé la carrera estando casada y con mi primer hijo.
Pronto pude ejercer mi profesión en una clínica privada, centro que, por el perfil de sus clientes, me facilitó crear mi propio gabinete de crisis en relativamente poco tiempo.
Rodéate de gente con "pasta" que tendrás clientela fija por muy chorra que sea la terapia; buscan técnicas innovadoras que actúan más como placebo que otra cosa y no eres su psicóloga, pasas a ser su "coach". El diagnóstico suele ser aburrimiento en un gran número de casos.
Ya tenía dos hijos y una persona estupenda que colaboraba en todas las tareas de casa y con los niños; Rosalía era su nombre, era parte de mi familia.
¿Qué decir de Ernesto? Un tío muy creativo, divertido y guapo del que me enamoré y con quién me casé en seis meses.
Trabajaba en la  pequeña empresa de su padre, dedicada a la promoción de obras, dejó su carrera de arquitecto poco antes de conocernos; después de casarnos fue perdiendo casi todo menos la hermosura.
Creo que el hecho de tener un futuro estable lo hizo acomodarse y perder la ilusión de todo lo que pensaba hacer.
Se fue convirtiendo en una persona previsible y obvia, ¡aburrida!. Realmente no me di cuenta de forma inmediata, o no lo echaba en cuenta, los críos y mi trabajo me aportaban lo que creía que necesitaba.
Por mi profesión ayudaba a tanta gente que fui incapaz de ver lo que en mi entorno familiar y en mí se estaba produciendo.
No sé en qué momento dejé de hacer el amor o follar y me convertí en un robot complaciente y a veces complacido.
El click en mi cabeza se produjo cuando Ernesto tuvo que viajar por trabajo a 800 km de casa...
¡Qué a gusto estaba sin él! 
Mis hijos ya eran dos adolescentes insoportables, buenos chicos, estudiosos, pero todo el puto día se lo pasaban colocándose el flequillo, bajándose la cintura del pantalón hasta la mitad del culo, arrastrando los bajos allá por donde iban, reventándose espinillas y a mí los oídos con el volumen de su música repetitiva.
Su padre estaba empeñado en que cursaran parte de sus estudios en Canadá...
¡Ni de coña! ¿Estos dos panolis en Canadá? Yo los amaba con locura, pero eran bastante bobos. Sobreprotegidos por su padre, ¡tendríamos que salir corriendo a buscarlos en la primera nevada del curso!
Eran los únicos nietos en las respectivas familias, asumí muy pronto que era más fácil darme veinte cabezazos cada mañana contra la puerta del garage que luchar contra cuatro abuelos.
Con un marido aburrido, con dos hijos "lapa"  en efervescencia adolescente, quedaban mis amigas...
Dos íntimas, Marta y Viri, los demás, conocidos afectuosos.
Marta venía en vacaciones, se había ido a vivir lejos; ambas casadas, Viri con tres hijas "lapa". Marta decidió no tener hijos; fue la última en casarse y tardó bastante... quiero decir con ésto que vio el percal  de Viri y mío y se ligó las trompas a los tres años de matrimonio.
Viri me dijo un día que me notaba rara, yo no contaba lo que estaba empezando a planear en mi cabeza. Ese día le comenté de manera clara, pero escueta, lo que sentía.
¡Qué me estaba aburriendo e iba a dejar de hacerlo!
_¡Jo, tía! Es la crisis de los cuarenta, apúntate a un gimnasio_ me dice la mema.
............................¿En serio? ¿Qué coño de crisis de los 40? ¡Tenía 48 tacos!
¿Gimnasio? Nos conocíamos desde crías, ¿me había visto hacer algo más que andar muy deprisa?
—¡Viri! ¿Qué carajo no entiendes? ¿Qué mierda de argumentos son esos?
¡Pues nada! ¡Se los tenía que comprar por cojones¡ Ella tampoco sentía lo mismo por la ameba que tenía como marido, pero eran una familia feliz básicamente, según ella.
A veces hacían teatrillos eróticos para no perder del todo la chispa...
Alucinaba... La "chispa" era para encender una cerilla y plantarles fuego...
Había llegado un vecino nuevo a su urbanización y, a veces, pensaba en él cuando se acostaba con su ameba del puerto... Tito, para distinguirse entre los humanos.
—Funciona, debes probarlo.
Seguía flipando...le dije que porqué no sé follaba al vecino con los ojos muy abiertos para no perder detalle,  seguramente le daría más satisfacción.
No, era leal al imbécil que tenía al lado, que no se follaba a ninguna, ¡porque la única que no lo ve como un gilipollas es su Viri!
Porque el Tito no sólo es feo de cojones, algo que te limita mucho para follar fuera de casa, no habla, mejor dicho, habla poco y sólo gilipolleces. Tito fue creado para casarse con Viri y programar equipos informáticos, fuera de ahí, estaría dando tumbos por alguna galaxia aún por descubrir.
Nunca entendimos que le gustase, jamás comprendimos qué carajo tendría oculto para enamorar a Viri; la explicación de mi amiga fue que el amor es ciego.
Será ciego y te contagia estupidez, porque Viri se había convertido en otra ameba, eran almas gemelas.
Cuando tomé la decisión de divorciarme y echarme a correr, Viri fue descartada para formar parte importante de mi nueva vida.
Más de uno podrá pensar que poco quería a mí amiga, la quiero, lo que no quiero son chorradas, tampoco buscaba comprensión o ayuda; no tienes que compartir opinión, con respetar la del de enfrente es suficiente.
El día de la firma del divorcio corté prácticamente toda relación con Ernesto, hecho polvo, me pidió toda suerte de detalles, le dije que tenía mi número de teléfono para emergencias y que todos sabemos lo que es una emergencia.
En esto, muchos también me considerarán una persona despiadada, no lo soy, pero tampoco soy pía.
Por experiencia profesional y por creencia personal, los ex "abandonados", si se les sigue dando cancha y les regalas amistad, se convierten en seres pesados que recurren a ti para contarte todas sus penas, salvo que, después de llorarte lo más grande , encuentren a un nuevo amor que les pegue el corazón "partío".
Mientras eso no ocurre, al haber compartido años de vida, se otorgan el  derecho a que debes estar y te los llevas encima allá donde vayas. Al principio se pasan meses pidiendo una explicación que los convenza de la ruptura.
Muchas veces, la única explicación es que has dejado de querer; en mi caso, no sé si se me fue el hechizo porque me resultaba aburrido, o lo veía aburrido porque dejó de hechizarme.
En ese proceso de sí, no, me tengo que ir, veremos cuando, te molesta incluso que respire a tu lado. Si respira profundo cuando duerme, dirás que ronca como un cerdo. El perfume que le regalabas, de repente te huele a insecticida y sus chistes, que tanta gracia de habían hecho, ahora hacen que eleves la mirada al cielo y pienses, "buff"...
¡Vamos! ¡Qué lo conviertes en tu enemigo número uno y él sin enterarse!
Y yo, no sólo no quiero dramas, me niego a tener lastres en mi vida.
Los chicos se habían ido a vivir juntos, habían terminado sus estudios, arquitectura uno, el otro como su padre, a la mitad. Trabajaba en la empresa familiar, que ya era de Ernesto. Se quedaron con dos adosados de dos plantas y sus novias que iban, venían o aparecían otras nuevas.
Venían casi todos los días a comer a casa y varios fines de semana, con la novia del momento, se pasaban la sobremesa y la tarde, se llevaban tuppers, que Rosalía les preparaba y sin más sorpresas, básicamente venían a "apalancar" sus huevos a casa de mamá y papá.
Los senté a ambos y les dije que me llamaran por teléfono cuando quisieran venir a mi nueva casa, bajo ningún concepto deberían aparecer sin avisar. 
Recibiría visitas cuando me apeteciese y de quién me diese la gana. No  tendría tuppers para llevar y traer, tampoco habitación de invitados ni reuniones familiares por decreto social.
El rebote que se pillaron se lo tragaron de manera estoica, supongo que lo sacarían a pasear con su padre y se lamerían las heridas entre los tres.
Nota importante en esta mi historia, es que lo único que me llevé fue la mitad de lo que había sido nuestra vivienda, regalo de sus padres; de su dinero, antes conjunto, no quise ni 10 céntimos y del contenido del inmueble, lo que cupo en dos maletas. Disponía de mis ahorros, de la herencia de mis padres y de mi trabajo
Yo había estado mirando algunas propiedades y tenía la última por visitar en breve, en un pueblo y frente al mar, las fotos eran espectaculares, lo que yo buscaba y lo que habría diseñado.
Mientras tanto, estábamos en octubre, me instalé en mi consulta, era un apartamento con todo lo necesario y que había terminado por comprar años antes.
Y llegó el 15 de noviembre, la cita con un particular que vendía la casa junto al mar...

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